Sobre Pasitrote
De pequeñas, nuestra madre nos leía un poema de Rafael Pombo en el que una tía salía una y otra vez de casa con la niña a cuestas. Siempre volvía con algo distinto, unos zapatos, una pluma, una gorrita, una silla para la siesta. Aquella tía se llamaba Pasitrote.
Durante años, el nombre quedó guardado en algún rincón de nuestra infancia, unido a la voz de nuestra madre y a esas historias que creemos haber olvidado, pero que siguen con nosotras.
Mucho tiempo después, ya en Madrid y con nuestros propios hijos, volvimos a abrir aquel poema. Y nos descubrimos haciendo lo mismo que aquella tía, buscando para ellos justo eso que teníamos en la cabeza y no conseguíamos encontrar.
En nuestro caso, eran zapatos. Bonitos, cómodos, llenos de color y hechos con el cuidado con el que se eligen las cosas para quienes más quieres.
Buscamos mucho y no los encontramos. Así que decidimos hacerlos nosotras.
En 2017, aquel nombre de nuestra infancia volvió a encontrarnos. Así nació Pasitrote, con el deseo de crear los zapatos que elegiríamos para nuestros propios hijos.
Todo empieza por el color
Cada colección comienza alrededor de una mesa, con los muestrarios abiertos y una conversación que puede alargarse mucho más de lo previsto.
Nos gustan los colores que tienen algo especial, pero que siguen siendo fáciles de llevar. El verde salvia, el azul empolvado, el rosa palo, la lavanda, el dorado o el lino natural.
Para nosotras, el color no es un detalle final. Es muchas veces el principio de todo, la forma de imaginar un zapato antes incluso de diseñarlo.
Porque creemos que los zapatos de cada día también pueden ser preciosos.
salvia
topo
azul empolvado
lavanda
rosa palo
dorado
Bonitos y cómodos
Hay algo que tuvimos claro desde el principio. Un zapato bonito que hace daño no sirve.
Por eso trabajamos con hormas redondeadas, plantillas acolchadas, forros de piel y suelas flexibles. Pensamos en zapatos que acompañen a los niños durante todo el día, en el colegio, en el parque o en una celebración.
Muchas de estas cosas no se ven en una fotografía, pero se notan al caminar y, sobre todo, al final del día.
Diseñados por nosotras, hechos en España
Todos los modelos nacen en Madrid. Los diseñamos nosotras y elegimos personalmente las pieles, los tejidos, las hormas, los cierres y cada uno de los colores.
Después, cada par se hace en pequeños talleres españoles, junto a personas que conocen bien su oficio y llevan muchos años trabajando con sus manos.
No todos los talleres hacen lo mismo igual de bien. Por eso buscamos el adecuado para cada modelo, quien mejor cose una mercedita no siempre es quien mejor hace una alpargata.
Revisamos las muestras, ajustamos los detalles y volvemos a empezar cuando algo no ha quedado como lo imaginábamos.
Esa forma de hacer las cosas se acaba notando.
De la talla 18 a la 41
Empezamos con las merceditas y siguen siendo una parte muy especial de Pasitrote. Después llegaron las bailarinas, los bluchers, las alpargatas, los mocasines y los zapatos para comuniones, ceremonias y arras.
Con el tiempo, muchas clientas empezaron a escribirnos para pedirnos esos mismos modelos en su talla.
Las escuchamos.
Hoy Pasitrote va desde la talla 18 hasta la 41, porque hay zapatos que no entienden de edad.
Hoy salimos nosotras
Ahora somos nosotras las que salimos, buscamos, elegimos y regresamos con los zapatos.
Lo hacemos para que tú puedas encontrarlos sin recorrer tiendas un sábado por la mañana con la niña a cuestas.
Compra desde donde quieras. De lo demás nos
encargamos nosotras.
Marlen y Claudia, fundadoras de Pasitrote